Resistencia, Chaco: Jornada sobre consecuencias de los
agroquímicos sobre la salud humana y ambiental.
Alrededor de cuarenta personas, periodistas, técnicos y
pobladores rurales, participaron el pasado sábado 22 de una Jornada sobre
consecuencias del uso de agroquímicos realizada en el Auditorio de la Asociación de Magistrados
Judiciales de Resistencia.
El encuentro fue organizado por INCUPO, el Instituto de
Cultura Popular y apuntaba a conocer la problemática de las poblaciones rurales
afectadas por el uso de agroquímicos y acceder a conocimientos científicos
acerca del efecto de los mismos sobre el ambiente y las personas.
En el comienzo, pobladores de la zona de Loma Sené, Formosa
y del Departamento Bermejo plantearon los graves daños sufridos por las
fumigaciones masivas con agrotóxicos:
“A mi hijo le diagnosticaron hace unos años leucemia, cáncer
de médula ósea” relató Laura Mazitelli, vecina de La Leonesa. “Los médicos me
dijeron que la enfermedad estaba relacionada a los agroquímicos. Allí empezamos
una larga lucha de denuncias por los medios, con abogados y legisladores para
frenar las fumigaciones”.
A su turno, Teodoro Fernández, campesino formoseño relató
que “Desde el año 2003 venimos sufriendo contaminaciones con fumigaciones de
soja en campos linderos con los nuestros. Una jueza de El Colorado oyó nuestros
reclamos y frenó las fumigaciones, pero al poco tiempo le costó el puesto”.
A los testimonios de pobladores afectados le siguió la presentación
del doctor Horacio Lucero, exponiendo los resultados de su arduo trabajo de
investigación, costeados con sus propios medios por falta de presupuesto: “La mayoría de nuestros pacientes provenían de zonas
rurales”- explicó el médico chaqueño- “Comprobamos que los agrotóxicos afectan
sobre todo a las mujeres embarazadas. Puedenprovocarle abortos, nacimiento de chicos con malformaciones y retrasos
en el crecimiento. Chicos que nacen con dedos pegados, sin manos y brazos, con
trastornos en el paladar o algún tipo de parálisis, son los casos más comunes
que vimos.”
El doctor Rolando Núñez, del Centro
Nelson Mandela, fue otro de los disertantes , quién criticó duramente el
accionar de los organismos de control del estado, principalmente del SENASA,
por aprobar sin estudios serios el ingreso de la soja transgénica al país, con
su “paquete tecnológico” integrado por el cuestionado glifosato, principio
activo del herbicida Rundap. “El informe técnico que autoriza el ingreso de la
soja transgénicafue redactado en su
mayoría por la misma empresa que fabrica el herbicida Rundap, y fue autorizado
en 1996 por el entonces Secretario de Agricultura de la Nación Felipe Solá. El estudio
dijo que el glifosato era “levemente tóxico”, pero a comienzos de mes el
CONICET estableció que es “altamente tóxico”, explicó Núñez. “¿Es este el
modelo de producción que queremos los argentinos?, que produce riquezas para
unos pocos a un costo altísimo para la salud del ambiente y de las personas…” se
preguntó al final de su exposición.
En la segunda parte de la jornada,
los participantes trabajaron sobre alternativas y estrategias para tratar el
tema en los medios de comunicación, en el ámbito educativo y en el político.
Desde la comunicación se planteó la
realización de una campaña de concientización, que incluya una obra de teatro y
la difusión de cuñas y micros radiales ya elaborados por INCUPO. A nivel
educativo se propuso incluir la temática en las capacitaciones a docentes
rurales y de las ciudades y la elaboración de una cartilla didáctica para ser
trabajada con alumnos de nivel primario y secundario.
El grupo que trabajó las estrategias
políticas planteó la necesidad de solicitar una audiencia urgente a la
subsecretaría de Medio Ambiente de la Provincia para solicitar información acerca de
las respuestas del estado frente a las denuncias por contaminación realizadas
por pobladores del Departamento Bermejo y de otros lugares de la provincia.
Se propuso también solicitar a los
poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial la creación de comisiones de “Ambiente
y Biodiversidad”, de manera tal de controlar el cumplimiento de las normativas
vigentes sobre el uso de agrotóxicos en nuestra provincia.
Hace unos años las denuncias sobre
contaminación por agrotóxicos eran descalificadas por ámbitos oficiales como
“ocurrencias de unos loquitos ambientalistas”.
Pero en los últimos tiempos, gracias
al coraje de pobladores que siguieron su lucha y de médicos que investigaron a
fondo el problema, las consecuencias de los agrotóxicos están en el centro de
la escena.
Se trata de tomar conciencia de los
altísimos costos que estamos pagando los argentinos por este modelo de
producción, basado en cultivosrentables
para la exportación, a costa de la destrucción del ambiente y la contaminación
masiva de poblaciones enteras.
Se trata de conocer otros modelos de
agricultura, para poder decidir qué ordenamiento territorial queremos para
nuestra provincia, para nuestro país.