El Ingeniero Agrónomo, Eduardo Cerdá, impulsor de la producción sin químicos ni transgénicos a mediana y gran escala, visitó campos y productores del norte de Santa Fe en el marco de las jornadas “Alternativas para la producción sustentable” organizadas por INCUPO; INTA; Sec. de Agricultura Familiar; el Ministerio de Medio Ambiente de Santa Fe y las Cooperativas Agrícolas de Romang y Malabrigo.

“La agroecología es la forma de producir lo más natural posible, entendiendo natural con lo que tenga que ver con los procesos biológicos, tratando de cuidar el suelo y pensando que él nos da los alimentos, que tiene que estar bien y que tenemos que cuidarlo para preservar su salud para que crezcan plantas sanas y nos podamos alimentar de ellas”, explicó el Ing. Eduardo Cerdá que el miércoles 26 y jueves 27 recorrió algunos campos y escuchó experiencias de productores del norte de Santa Fe.

Las jornadas “Alternativas para la producción sustentable” fueron organizadas por INCUPO; INTA Reconquista; Sec. de Agricultura Familiar; el Ministerio de Medio Ambiente de Santa Fe y las Cooperativas Agrícolas de Romang y Malabrigo con el objetivo de que, Eduardo Cerdá, que asesora a productores de Buenos Aires y Entre Ríos que producen a mediana y gran escala sin químicos, comparta alguna de sus experiencias y realice sugerencias.

ASOCIACIÓN DE CULTIVOS

Luego de visitar algunos productores del norte santafesino, Eduardo Cerdá, sostuvo que en el norte santafesino como en todo el país “hay que trabajar en retomar la fertilidad de los suelos, la secuencia de cultivos, y la asociación de cultivos, en especial las leguminosas”.

“Las leguminosas (excepto la soja que exporta más de lo que fija, y que a su vez no tiene casi rastrojo) son las plantas que le dan vida al suelo porque fijan el nitrógeno del aire y lo vuelcan a las raíces, así ponen en movimiento al suelo y cuando hay más vida aparecen las lombrices, hay más poros, el suelo retiene más agua y eso también lo vemos reflejado en los rendimientos de los cultivos”, agregó.

“En una selva conviven más de dos especies y eso es natural, no es lógico que haya una sola especie. El monocultivo nos trae problemas de desequilibrios y nos ponemos a pensar que la maleza compite con el cultivo. Nosotros en vez de pensar en que vine una maleza ponemos otro cultivo que pueda acompañar y ayudar al cultivo principal, así que, se hacen asociaciones con plantas que se llevan muy bien. En Buenos Aires utilizamos el trébol rojo y la vicia, acá habría que ver si funcionan o buscar otras asociaciones”, detalló Cerdá.

Productores y cooperativas

“Estamos queriendo ir por el lado del sistema agroecológico, que es algo difícil, pero con la ayuda de los técnicos de la Secretaría de Agricultura Familiar estamos desde hace más de un año en ese camino, que es muy bueno para la tierra, los seres humanos y el ambiente”, comentó Leonardo Nadalich, un productor en proceso de transición a la agroecología con 15 has. de hortalizas y otras 100 has. de agricultura en la ciudad de Reconquista.

“El cambio lleva tiempo y trabajo”, aseguró Leonardo. Un dato reconocido por Eduardo Cerdá y los técnicos del INTA Reconquista como el Ing. Gabriel Lacelli, quien explicó que “en los procesos de transición, lo que vemos es que hay leve disminución de los rendimientos, es decir, sostener los rendimientos que garantiza el modelo tecnológico con uso de agroquímicos es difícil en los primeros años hasta que se produce una recomposición general del sistema y, fundamentalmente, de los suelos”.

“En la primera parte hay una pérdida de ingreso, pero estamos viendo es que es, altamente, compensada por la disminución de costos de insumos externos, así que, ese sería para nosotros como un aliciente y algo que queremos que los productores vayan conociendo”, aseguró Lacelli.

“Tener un menor consumo de agroquímicos abarata costos y tenemos que concientizar al productor sobre la importancia de rotación del cultivo. Me parece que el sistema de producción sustentable sería beneficioso”, reflexionó Alberto Mendoza, Gerente de la Cooperativa Agrícola de Romang, que a su vez ve en la agroecología como “algo que se viene y se lo va a tener que implementar porque hay zonas donde se restringe el uso de fumigaciones por estar cerca de poblados” y aunque evalúa como un proceso que “va a llevar su tiempo” lo considera como “algo posible” para los productores del norte santafesino.

PRENSA INCUPO