La campaña está impulsada por MISEREOR, fundación alemana de cooperación, con la adhesión del Instituto de Cultura Popular (INCUPO) y otras organizaciones de la sociedad civil.

Estos actores sociales advierten que “de realizarse la fusión, la nueva empresa multinacional dominará el mercado mundial de semillas y agroquímicos”. Asimismo, alertan que “la concentración será tan grande que un puñado de corporaciones llegarán a determinar qué y cómo cultivamos, comemos, trabajamos y vivimos”.

Para que la unión de estas empresas pueda realizarse, debe contar con la aprobación de la Comisión de competencia de la Unión Europea, que tiene que  expedirse en enero de 2018.

Por eso, el punto fuerte de la campaña propone el envío de correos electrónicos a esta comisión, exigiendo “el rechazo a la fusión de estas empresas por los riesgos ambientales que provocarían”, promoviendo en su lugar “una Agricultura ecológica y socialmente justa para garantizar el derecho a la alimentación de todos los pueblos”.

Para adherir y apoyar este reclamo, los organizadores invitan a ingresar al siguiente sitio https://www.misereor.org/publ ications/food-security-and- agriculture/

“Un monstruo de dos cabezas”

La empresa Monsanto, es conocida a nivel mundial por la producción de “paquetes tecnológicos” integrados por semillas transgénicas, fertilizantes y agroquímicos como el Glifosato, productos cuestionados científicamente por ser causantes de enfermedades en los humanos y contaminación en el ambiente. Por su parte, Bayer, la gigantesca farmacéutica alemana es reconocida por el desarrollo de medicamentos y agroquímicos.

Para muchas organizaciones ambientalistas “la unión de estas dos empresas, con un terrible historial de abusos a nuestra salud y nuestros ecosistemas, será como alimentar un  “monstruo de dos cabezas”, ya que pasarían a controlar hasta el 60% de las semillas y el 70% de los agroquímicos. Esto pondría en riesgo la sostenibilidad de pequeñas empresas locales que defienden otro modelo de agricultura más tradicional”.

Por último, no faltan quienes sugieren que “al controlar tanto la industria de los alimentos como la farmacéutica, Bayer y Monsanto estarán haciendo un negocio redondo: un mundo que se alimenta de alimentos contaminados y que luego recibe remedios para paliar los padecimientos que genera esa alimentación”. “Primero te envenenan, después te dan el remedio”, sintetizan.

PRENSA INCUPO