La frase pertenece a Francesc Puig, capacitador de la Unidad para el cambio rural (UCAR), quien junto a Diana Cortés ofrecieron, una capacitación sobre “Adaptación de las comunidades al Cambio Climático” a los alumnos de la Escuela Agrotécnica de La Potasa, en el norte santafesino.

Encuentros similares se realizaron con productores de la zona y alumnos de la Escuela de la Familia Agrícola de Arroyo Ceibal.

Las jornadas forman parte de una serie de actividades relacionadas con la búsqueda de modelos productivos sustentables que vienen organizando el INTA, INCUPO, Ministerio de Ambiente de Santa Fe y la Secretaría de Agricultura Familiar, con el apoyo de UCAR, del Ministerio de Agroindustria de la Nación.

“Si decimos Cambio Climático, ¿con qué palabras lo asociamos?” Fue la pregunta disparadora en el comienzo de la charla. Las respuestas de los jóvenes no se hicieron esperar: “lluvia”, “inundaciones”, “tormentas”, “sequías”, “cambios bruscos de temperatura”.

“Si bien estos cambios en el clima siempre existieron, hoy son cada vez más intensos y frecuentes”, explicaron los capacitadores.

Al hablar de las consecuencias en la población, los jóvenes estudiantes resaltaron la difícil situación que vivieron los agricultores familiares en la zona, con inundaciones que provocaron graves pérdidas en los cultivos, aumento de enfermedades derivadas de los cambios bruscos de temperatura, entre otras.

“EL EFECTO INVERNADERO Y SUS CAUSAS”

A través de videos y dibujos los capacitadores explicaron que el cambio climático se debe al aumento de gases en la atmósfera terrestre: “Estos gases son como el plástico que recubre los invernaderos y sirven para regular el calor que la tierra recibe del sol. La acumulación excesiva de estos gases provoca el llamado calentamiento global, que a su vez produce los trastornos en el clima”.

A nivel mundial, los máximos emisores de gases “de efecto invernadero” son las grandes industrias que utilizan energía producida por la quema de combustibles fósiles, como el petróleo. “Pero en nuestro país, el principal responsable es el sistema agroindustrial de producción de alimentos”, resaltaron los técnicos. “Para la implantación de monocultivos, como la soja o el girasol, este sistema arrasa con los montes nativos, utiliza maquinarias, fertilizantes y agrotóxicos que generan cerca de la mitad de los gases que provocan calentamiento global”, explicaron.

JUSTICIA CLIMÁTICA

“Si bien el cambio climático ya es una realidad y nos afecta a todos, existen comunidades más vulnerables, que tienen menos posibilidades de adaptarse a los impactos climáticos” resaltaron los técnicos de UCAR.

“Frente a esta situación, los gobiernos deben promover medidas que mitiguen los impactos climáticos y ayuden a las poblaciones a adaptarse a estos cambios”, explicaron. Entre estas medidas se mencionaron el impulso a modelos productivos agroecológicos, construcción de obras de infraestructura, adaptación de tecnologías a la agricultura familiar, entre otras.

¿QUÉ PODEMOS HACER DESDE NUESTRO LUGAR?

Esta pregunta final de la charla, fue respondida por los alumnos luego de un intenso trabajo grupal.

Evidenciando un fuerte compromiso con un ambiente saludable, los jóvenes propusieron “Concientizar a la población sobre un problema que afecta a todos”, “Impulsar modelos productivos agroecológicos, con menos agroquímicos y más abonos orgánicos”, “Proteger el monte nativo y reforestar con especies autóctonas” y “Utilizar energías renovables”, entre otras propuestas.

El grupo de instituciones organizadoras informó que seguirán con estas actividades relacionadas a la búsqueda de alternativas productivas sustentables, ampliando la participación a productores y comunicadores sociales de la región.