Con masiva concurrencia se realizó este fin de semana en el Parque Mitre de esta ciudad la Expo Vida “Mbopoty” (florecer, en guaraní).

Los visitantes, participaron activamente en las charlas, talleres y prácticas al aire libre orientadas al logro de un bienestar integral, a nivel personal y ambiental.

Victoria Miño llevó para mostrar y compartir pomada de malva, aloe, pinturas de menta, de penicilina y jarabes para la tos.

“Se expusieron gran diversidad de prácticas y terapias que rescatan saberes antiguos y son complementarias a la medicina convencional. Desde terapias de meditación, relajación, masajes saludables y yoga, hasta experiencias de producción natural de alimentos que es la base del cuidado de la madre tierra”, explicó Rosana Román, integrante del equipo organizador.

El domingo al medio día, Fernando “Fredy” Fleita, técnico de INCUPO, ofreció una charla sobre “Producción agroecológica de alimentos, y sus beneficios sobre la salud humana y ambiental”.

Desde su trabajo como productor e integrante de la Feria de Bella Vista, Fleita detalló los puntos principales de este sistema donde la familia “convive en forma armónica con la naturaleza, produciendo alimentos en forma natural, sin el uso de agroquímicos.”

Los visitantes, se encontraron con charlas, talleres y prácticas al aire libre orientadas al logro de un bienestar integral, a nivel personal y ambiental.

La exposición, altamente valorada por el público, derivó en un debate sobre el escaso tratamiento de la agroecología en los sectores académicos y sobre los riesgos para la salud ambiental del actual modelo de agricultura basado en el uso intensivo de agrotóxicos.

“La semilla está plantada. Quisimos dar respuesta a la preocupación de la gente en lograr un bienestar con prácticas que respeten los ritmos del cuerpo y la naturaleza”, expresó Martín Valdéz, joven médico integrante del equipo organizador.

Valdéz evaluó el encuentro como “altamente esperanzador y destacó que “La gente va tomando conciencia que a pesar de los “avances” que pregona la medicina convencional, las enfermedades cardiovasculares, los cánceres y otras dolencias impensadas en otras épocas, van en aumento. A su vez, crecen cada vez más las evidencias científicas que relacionan estos problemas con la alimentación industrial, con la ausencia de una medicina que aborde la enfermedad desde sus causas profundas”.

“Quisimos dar respuesta a la preocupación de la gente en lograr un bienestar con prácticas que respeten los ritmos del cuerpo y la naturaleza”, expresó Martín Valdéz, desde la organización.

PRENSA INCUPO