Junto a los pequeños productores, por la Soberanía Alimentaria de toda la sociedad.

El reconocimiento y la defensa de la Agricultura Familiar tiene que ver con asegurar la Soberanía Alimentaria de toda la población, con la posibilidad de saber qué se compra, de dónde viene, quién lo produce y de qué manera.

INCUPO  trabaja en su puesta en valor desde hace décadas, a través del desarrollo  de las ferias francas, el rescate de saberes y modos de producción regionales, sin agrotóxicos ni agroquímicos, el fortalecimiento de organizaciones campesinas, el uso de tecnologías apropiadas y el impulso de leyes específicas.

Es necesario sostener un equilibrio más que necesario: el del campo y la ciudad, la naturaleza y el hombre, los saberes de siempre y los que tienen ruido de novedad. Esa es la clave del sistema de vida y producción de las familias rurales que INCUPO apoya.

El 20 de enero de 2015 se promulga la Ley 27.118, de Agricultura Familiar. Esta norma legal  crea un régimen de reparación histórica para los pequeños agricultores y empresas que desarrollen su actividad en el medio rural. Pero además, declara de interés público a la Agricultura Familiar, campesina e indígena “por su contribución a la seguridad y soberanía alimentaria del pueblo, por practicar y promover sistemas de vida y de producción que preservan la biodiversidad y procesos sostenibles de transformación productiva”.

Es una ley en la que INCUPO tomó parte de forma muy activa e impulsó la participación de los campesinos. Los representantes de las comunidades campesinas zonales trabajan con INCUPO y acuden a Buenos Aires para elevar sus planteos y discutir diversos temas.

Ahora, la lucha pasa por la implementación de la ley y la asignación presupuestaria. En este sentido, INCUPO acompaña la formación de asambleas y organizaciones campesinas e indígenas para reclamar el apoyo necesario del estado, o elevar propuestas para el desarrollo de la Agricultura Familiar.

En el marco de la Agricultura Familiar, ferias francas y circuitos alternativos de mercadeo ponen en valor la producción local. La feria constituye un enclave fundamental para canalizar todo este esfuerzo. Revaloriza la producción y conecta el campo con la ciudad. INCUPO acompañó la primera experiencia en este sentido, en la localidad de Empedrado, provincia de Corrientes, a mediados de los 90.

Los sistemas de mercadeo local valorizan la diversidad de la producción de la zona y la feria es uno de sus puntos de referencia. Su enfoque es integral: desde el inicio hasta la venta y está orientado a la comunidad, que lleva la posta de un proceso. Se suma a toda la familia.

INCUPO participó en la formación de decenas de estas iniciativas que se proponían conectar el productor con el consumidor sin intermediarios, en circuitos comerciales de corto alcance. En ellas, se ofrecen productos de la tierra y se diversifica la presentación: la producción tiene más valor agregado.

Diversos actores de la comunidad, instituciones no estatales, organizaciones como INCUPO, los municipios, organismos de control,  la universidad, el INTA, los consumidores intervienen de distinta manera. Así, en algunas ferias, hay certificaciones, basadas en sistemas de garantías participativos, yse ha avanzado mucho en marketing, en presentación, calidad y etiquetado.

Los feriantes son productores en transición hacia un modeloagroecológico. INCUPO y otras instituciones están trabajando en ese sentido, y apuntalan los esfuerzos de la organización, con capacitaciones para mejorar en presentación y conservación de productos.

 

Construir sociedad, junto a asociaciones campesinas e indígenas

En los tiempos en que INCUPO empezaba a trabajar en el Gran Chaco, no era fácil sostener o dar nacimiento a organizaciones, y menos de campesinos e indígenas, pero hacerlo era necesario para comenzar a institucionalizar las reivindicaciones que necesitaban estos sectores para hacer valer sus derechos, así como elevar propuestas a los estamentos oficiales y a distintos sectores sociales. De tal manera que esta relación con organizaciones, asambleas campesinas, y otros espacios de participación han sido uno de los ejes del trabajo de INCUPO.

La institución fue parte del despegue de muchas organizaciones, asambleas y grupos, y también acompañó su formalización, transmitió el oficio “asociativo”, ese paso a paso que permitiría participar en la elaboración de leyes junto a otros actores, en la construcción de políticas y espacios de negociación con otros sectores de la sociedad civil.

En este proceso, INCUPO también ha articulado redes de colaboración con otras entidades en el país y el exterior. Algunas de ellas son Red Agroforestal Chaco-Argentina (REDAF), Foro Argentino de Radios Comunitarias (FARCO), Programa Mercosur Social y Solidario (PMSS), Movimiento Agroecológico de América Latina y el Caribe (MAELA), Asociación Latinoamericana de Educación Radiofónica (ALER) y Fundación San José (FSJ).

También promovió la formación de otras ONG, que a la vez multiplicaron los vínculos. Fundación Nuevos Surcos, fue una de ellas. Cuenta con la participación de otras organizaciones, algunas creadas por INCUPO, y administra un fondo de créditos para campesinos e indígenas. Las ayudas se destinan a fomentar la producción, los circuitos de comercialización, las asociaciones o la lucha por la tierra.

INCUPO intentafortalecer, empujar, acompañar, facilitar los procesos de organización y avanzar en conceptos que son fundamentales para la sociedad de hoy: Soberanía Alimentaria, Desarrollo Sustentable, Agroecología, Justicia Climática. Sumadesde lo rural para una Economía Social y Solidaria, que entre otras características, va al rescate de los sistemas económicos de las familias pobres.

 

La comunicación, para el protagonismo de los sectores populares

Desde la época alfabetizadora hasta nuestros días, el fuego de la comunicación y de la educación popular fue encendiéndose sin prisa. Pero en la década de los 80, con la llegada de la democracia, y en las décadas siguientes, INCUPO multiplicó voces por todo el norte de nuestro país, pero también por otras regiones. Programas radiales como “Juntos podemos”, “Este norte nuestro”, “Arandú con todos”, “Vuelta de tuerca”, “Sentimiento campesino”, eran reconocidos y seguidos por una amplia audiencia en provincias como Santa Fe, Corrientes, Chaco, Formosa, Santiago del Estero.

La aparición de las radios FM, el aumento de la tirada del periódico ACCIÓN, cursos y encuentros de comunicadores, edición de cartillas con temáticas relacionadas a la producción, al reconocimiento de los valores de la cultura campesina-indígena,  relacionamiento con la Asociación Latinoamericana de Educación Radiofónica, ALER, con el Foro Argentino de Radios Comunitarias, FARCO, en un trabajo participativo, extenso y abierto para sacar a la luz la llamada Ley de Servicios Audiovisuales, son señales de un aporte notable en la estrategia de comunicación popular de la institución.

En resumen, los fuertes procesos organizativos en el mundo campesino e indígena hicieron que INCUPO los apoyara desde la comunicación y educación, con aportes estratégicos, organizacionales, económicos, temáticos.

 

La educación, para un diálogo de saberes.

INCUPO tuvo en su nacimiento una impronta vinculada a la alfabetización de sectores populares del Norte del país con el método de Paulo Freire “Palabra generadora”, a través de cartillas, un monitor, láminas y el medio de comunicación radial. En estos casi 50 años de trabajo con los sectores populares rurales fue generando distintas alternativas de formación desde un enfoque de educación popular.

En la trayectoria se mencionan cursos de educación fundamental integral con aspectos de formación humana y de oficios, y propuestas de formación de delegados–líderes de organizaciones, animadores de comunidad, multiplicadoras vinculadas a la economía de las familias campesinas y a la alimentación saludable, la agroecología y la comunicación popular.

No entendemos una educación que no respete y dialogue con y entre diversidad de culturas.  Seguramente la experiencia de vivir y estar en una región donde conviven tantos pueblos, con identidad propia y tantas culturas, nos define.  Fueron muchos los errores y dificultades que enfrentamos por no hacerlo.

El diálogo de saberes es propuesto como el diálogo con las familias y con las personas con las cuales uno trabaja para entender su mundo y hacer propuestas desde ahí. Tanto educadores como educandos son portadores de saber científico y de saber popular, es decir, no constituyen universos aislados sino que hay intersecciones y circulación de saberes en el sentido de que usamos mucho esta expresión para ubicar al saber académico, representado por los técnicos, y al saber popular de los campesinos y aborígenes. Lo cual nos parece que desnuda otra dimensión en la que se reconoce tanto a los técnicos como a los campesinos portadores de saberes académicos y populares, mirada que debe servir para seguir revisando nuestras prácticas.

 

Las tecnologías apropiadas, para la no-dependencia de los campesinos

Tecnykampo es un taller metalúrgico, creado por INCUPO, para desarrollar herramientas, prototipos y máquinas de calidad apropiadas para el trabajo de las granjas familiares. La experiencia de Tecnykampo es otra de las apuestas a la importancia de una tecnologíade acuerdo a intereses y posibilidades de quienes trabajan en la Agricultura Familiar.