Existe un consenso científico mundial muy consistente que indica que el modelo de producción y consumo practicado en los últimos doscientos años está causando una enorme devastación (destrucción) ambiental, agotamiento de recursos y extinción masiva de especies. De mantenerse las tendencias actuales de estos sistemas, el planeta alcanzará sus límites de crecimiento en los próximos cien años, poniendo en peligro la existencia misma de la especie humana. Ante este escenario INCUPO invita a reflexionar sobre los conceptos de Ambiente Saludable y Justicia Climática a través de cinco nuevas cuñas que integran sus producciones radiales.

El “derecho a un ambiente saludable”, está claramente establecido en el Artículo N°41 de la Constitución Nacional Argentina donde se establece que “todos los habitantes gozan del derecho a un ambiente sano, equilibrado, apto para el desarrollo humano y para que las actividades productivas satisfagan las necesidades presentes sin comprometer las de las generaciones futuras; y tienen el deber de preservarlo. El daño ambiental generará prioritariamente la obligación de recomponer, según lo establezca la ley”. Sin embargo al no cumplirse, las leyes, no son más que tinta sobre el papel.

La pérdida de los glaciares, la alteración de los recursos hídricos, la pérdida de biodiversidad, la deforestación, la desertificación, entre otros procesos globales, nos estarían indicando que el modelo civilizatorio ha fallado, y ello nos obliga a revisar los viejos sistemas que han conducido los procesos políticos y económicos que predominan en el mundo.

La política de cambio climático, tanto en los niveles internacionales como nacionales, se caracteriza por un alto grado de despolitización de la crisis y por una interpretación apolítica de las causas y efectos (Arce Rojas 2016) y la mayoría de las veces, estos análisis quedan reducidos a la fatalidad y la catástrofe, cuando en realidad la crisis ambiental es también la crisis moral de un sistema económico y de instituciones políticas y sociales.

Por su parte el concepto de “justicia climática” y “justicia ambiental” está relacionado con el derecho de todos los seres humanos a un medio ambiente sano y a recursos naturales saludables como la tierra, el agua, alimentos, vivienda y aire que son necesarios para su supervivencia.

La “justicia climática” se refiere específicamente a que todos los seres de este planeta compartimos un recurso esencial para la vida que es el clima, indispensable condición para la sobrevivencia. Esto también está relacionado con los derechos políticos en el sentido de que todos los pueblos y colectivos tienen derecho a determinar su propio futuro, a tener acceso a una información de calidad, la participación y de expresar su resistencia a los proyectos, programas, políticas y procesos que violan su derecho a la vida y sus derechos colectivos y ambientales. Además, la naturaleza, animales y plantas también tienen derechos que deben ser respetados. (OMAL -Organizaciones de Bolivia).

Es necesario apropiarse del concepto de “justicia climática”, que ataca la raíz del problema, asumiendo un principio básico que obliga al culpable a dejar de hacer daño y pagar por el daño ocasionado. Por lo que la lucha por “la justicia climática” es la lucha por la “justicia social” donde INCUPO quiere visualizar los modelos productivos en pugna: Los que apuestan a ganancias a corto plazo a costa de la destrucción del ambiente, y aquellos que proponen un desarrollo en armonía con la Naturaleza, apoyando, firmemente, este último modelo, basado en la agroecología, la ganadería ecológica y el manejo de bosques en forma sustentable. Modelo que decididamente favorece a un ambiente saludable y no producen importantes efectos en función del cambio climático.

Cuñas sobre Ambiente Saludable y Justicia Climática

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