Pequeños productores de panificados, costureras, artesanos, peluqueros, feriantes de la agricultura familiar son algunos ejemplos de la llamada Economía Social, que en nuestro país emplea a un millón de personas y aportan un 10% del PBI Argentino.

“El aislamiento obligatorio por el coronavirus está afectando sobre todo a los emprendedores que producen bienes y servicios urbanos, porque no pueden salir a vender”, explica Oscar Cena, integrante de INCUPO y presidente de la Fundación Nuevos Surcos.
Esta institución de créditos solidarios, con sede en la ciudad de Reconquista, apoya con microcréditos, subsidios y fondos rotatorios a unas 1000 familias emprendedoras de zonas urbanas y rurales del norte de Santa Fe, Corrientes, Santiago del Estero y Formosa.

 

 

 

 

 

 

La caída estrepitosa de las ventas, los problemas para el traslado afectan el ingreso de las familias provocando serias dificultades para poder sobrevivir y cumplir con los compromisos crediticios otorgados por Nuevos Surcos.

“Si bien muchos de ellos acceden a la ayuda del Ingreso familiar de emergencia (IFE) de 10 mil pesos, esto resulta insuficiente”, aclara Oscar Cena.
“Para paliar esta realidad, estamos tomando contacto con cada uno de los emprendedores para hacer un cuadro de situación y presentar a los organismos de microcréditos del estado nacional, como el FONCAP y la CONAMI, con la idea de lograr planes de refinanciación y ayudas a largo plazo para poder retomar la producción ni bien se levante la cuarentena”, detalló Cena.

PRENSA INCUPO