En la primera quincena de octubre, el Instituto de Cultura Popular (INCUPO), trabajó junto a la organización Welthaus Graz de Austria en una campaña de concientización de las consecuencias negativas de la firma del Tratado de Libre Comercio entre la Unión Europea y el Mercosur. Esta acción asociativa se llevó a cabo en el país europeo con encuentros con distintos representantes, organizaciones de productores, referentes de la agricultura local y de Viena, además de una charla y talleres en centros educativos, tecnológicos y colectivos de jóvenes productores austríacos.

El compañero Juan Carlos Figueredo viajó en representación de INCUPO los primeros días de octubre para encarar esta acción junto a los pares de Welthaus Graz. “Lo que hicimos como INCUPO fue ir a Austria a llevar nuestra mirada de lo que significaría la firma de este tratado en tres grandes líneas: primero, lo que es la reprimarización de la producción, es decir, que países como el nuestro sigan siendo proveedores de materia prima; segundo, lo que significa eso en los recursos naturales, en el sistema climático  climático, a través del agronegocio y el extractivismo, lo que significa para los pueblos, las culturas ancestrales que habitan los bosques nativos, que son desalojadas de sus tierras, de sus derechos a través de acciones ilegales, ilegitimas, violentas. Y tercero, una propuesta de complementación de economías, cambiando la lógica de competencia entre productores de ambas regiones en producción de carne, por ejemplo”, explicó Tato Figueredo.

“En este diseño de campaña logramos dos puntos importantes: sensibilizar con estos temas en los dos medios más importantes de Viena, amplificando el mensaje de concientización; y entrevistarnos con representantes políticos como el diputado Georg Strasser, referente político de defensa de los Intereses de Austria en la Unión Europea y responsable de la Vía Campesina en Viena. Entre los frutos que recogemos de esta asociación, es la visibilización local de Welthaus Graz en defensa de una agricultura sustentable y el vínculo con centros productivos y las universidades de Austria”, comentó.

La agenda de encuentros fue muy nutrida con una visita a proyecto de ciencia agrícola como el que realiza el Centro de investigación agrícola Raumberg-Gumpenstein, con universidades vinculadas al desarrollo sustentable de Viena; y las mesas redondas públicas con representantes de agricultores de Estira, la organización de jóvenes agricultores Landjugend Steiermark  o los ganaderos de Almo, que desarrollan una cría de ganado con genética nativa, pasturas naturales y una gastronomía típica en zonas de montañas.

INCUPO y Welthaus Graz coinciden que para la cooperación económica entre ambas regiones “el proceso de negociación debe reformarse, los documentos deben estar a disposición de todos los grupos interesados, especialmente a los grupos de la sociedad civil, y estar sujetos a un control constante de los derechos humanos y los compromisos de sostenibilidad”.

También insistieron en la idea de que “se necesitan acuerdos de producción justa, economía justa y desarrollo justo sostenible y equitativo porque el objetivo es ganar soberanía y autonomía respecto al medio ambiente, la alimentación y la nutrición.”