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El monte nos da comida: reconocer nuestra identidad alimentaria

10 Jun 2021 | EDUCACIÓN REGIONAL

Con el objetivo de conocer la diversidad y potencialidad de los alimentos autóctonos que crecen en Argentina, un grupo de mujeres docentes, agrónomas y nutricionistas -entre otras- disertó en el webinar “Promoviendo Patrones Alimentarios Sensibles a los Ecosistemas” organizado por el Instituto de Cultura Popular (INCUPO), el Instituto Sol y el Instituto de Investigaciones de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Católica, de la misma provincia. 

El eje del encuentro fue la reedición del libro El Monte nos da comida, una investigación de territorio -con abordaje académico- que recupera 49 especies vegetales y animales de la región del Gran Chaco. Esta publicación, que fue construida en conjunto con las comunidades originarias de la zona durante la década del ochenta y el noventa, tuvo varias reediciones debido al gran interés que suscitó en profesionales e instituciones del agro.

Ahora fue presentado en un nuevo formato, pedagógico y de fácil lectura: se trata de una “caja” que contiene un fascículo por especie investigada. Cada texto busca dar a conocer estos alimentos, locales y silvestres, a una mayor cantidad de gente. También destacar su valor nutricional, cultural y social dentro de las comunidades.

La primera en exponer fue Claudia Tofanelli, de INCUPO, quien contó la historia de este libro y todo el trabajo realizado junto a las comunidades para poner en común y sistematizar los saberes populares que hacen a la identidad alimentaria de la cada región. La disertación fue acompañada con imágenes de estos encuentros, testimonios y, por supuesto, el material reeditado.

“Esta publicación es producto de la participación de las familias campesinas y aborígenes. Específicamente de los grupos de mujeres de las diferentes regiones que probaron, inventaron recetas, comidas”, comentó Tofanelli.

Muestra de los fascículos de «El Monte nos da comida»

Por otro lado, reforzó la idea de monte como “casa común” y la necesidad de vincular el derecho a la alimentación con el de un ambiente sano. “Esta era una posibilidad para decir que necesitamos del monte, necesitamos visibilizarnos, sensibilizar a las poblaciones urbanas. Entender que un ambiente saludable es una mejora en la calidad de vida para todos”, agregó.

Después de la presentación del libro y su eje temático, tomó la palabra la licenciada en nutrición Celeste Nessier, quien además es coordinadora de dicha carrera en la Universidad Católica de Santa Fe. Celeste hizo referencia al impacto que tiene la publicación en un contexto de “uniformidad y estandarización alimentaria”. 

“Habilita nuevas narrativas que visibilizan singularidades desatendidas y sustantivas de los patrones alimentarios. Quizás esta publicación pueda concebirse como una provocación a pensar la pertinencia de varios, y no de un plato de la alimentación, desde una perspectiva de la pluralidad, que atiende la naturaleza social de la alimentación y la cultura”, expresó.

«Necesitamos visibilizarnos, sensibilizar a las poblaciones urbanas. Entender que un ambiente saludable es una mejora en la calidad de vida para todos»

Posteriormente llegó el turno de Asunción Serralunga, Técnica Superior en Gestión Gastronómica, quien reflexionó sobre la temática desde su aporte al mundo de los trabajadores de la cocina. “La publicación es futurista y viene a abrirnos la cabeza. La revalorización de nuestra cultura y nuestra comida es algo bastante nuevo para los que estamos en gastronomía, que siempre hemos tenido una mirada hacia las ventanas europeas”, dijo Serralunga. 

Y añadió: “Si bien nuestra currícula no incluye el tratamiento de productos tan locales, cuando les presentamos este tipo de contenidos a nuestros alumnos prende rápidamente. Tratamos de incorporarlo de manera perpendicular, promoviendo la investigación, incentivando trabajos sobre la alimentación social, regional”.

El webinar se propuso pensar también qué sucede con estos alimentos desde una perspectiva del derecho y de la alimentación saludable. Sobre este punto disertó Rina Coassin, abogada y docente de la Universidad Católica de Santa Fe. “El derecho humano a la alimentación no es solo que el Estado nos garantice no morir de hambre. Sino también que los alimentos, además de estar de su acceso e inocuidad, sean adecuados y respeten la cuestión cultural y geográfica (…). Si se empiezan a tener en cuenta las publicaciones y relevamientos que puedan surgir en otras localidades del país, podríamos pensar en planes alimentarios adecuados en este sentido”, reflexionó.

“La publicación es futurista y viene a abrirnos la cabeza. La revalorización de nuestra cultura y nuestra comida es algo bastante nuevo para los que estamos en gastronomía»

¿Qué lugar ocupan los alimentos autóctonos en la sociedad? Para responder este disparador, el webinar contó con la participación de tres experiencias que abordaron la pregunta desde la educación, las políticas públicas y la promoción en la sociedad civil.

En primer lugar disertó la ingeniera agrónoma Magda Choque Vilca, directora de Educación Superior de la provincia de Jujuy y coordinadora del Proyecto Cocinas, del Instituto Rodolfo Kusch, por la Universidad Nacional de Jujuy. “Yo creo que el tema de la educación es medular con la identidad alimentaria. El sistema educativo no nos prepara para los alimentos rurales con una buena autoestima. En general se mira el alimento urbano, el de la propaganda”, dijo Choque Vilca al comienzo de su exposición.

«Yo creo que el tema de la educación es medular con la identidad alimentaria», dijo Magda Choque Vilca

“Estos espacios de conversa entre todas las disciplinas tienen que servir para que aunemos criterios, para que nuestras áreas rurales puedan acceder a condiciones de equidad en términos de sus saberes-haceres. Me encanta que la nutrición, la medicina y la parte social-cultural integremos los conocimientos”, agregó la agrónoma y educadora.

Luego fue la hora de Luciana Dias de Oliveira, quien disertó sobre qué son y cómo se llevan adelante las “compras sostenibles” en comedores y escuelas federales de Brasil, una política pública que busca incorporar alimentos regionales, nutritivos, agroecológicos y de estación a las dietas de los infantes . De Oliveira es nutricionista, doctora en Salud Infantil y Adolescente y Coordinadora del Centro de Alimentación y Nutrición en la Universidad Federal de Rio Grande del Sur.

Distribución de los kits alimentarios en las escuelas.

“Creemos que las compras institucionales están en línea con los objetivos de desarrollo sustentable de la FAO. Pueden erradicar la pobreza en la medida en que facilitan el acceso a los mercados para los agricultores familiares, proveen alimentos de alimentos de calidad y saludables a los estudiantes, promueven la salud y el bienestar e impulsan la producción y el consumo responsable”, contó la especialista.

Para cerrar la jornada expuso Claudia Bachur, agrónoma por la UBA, co-creadora y directora de  «Caminos y Sabores» y cofundadora de la Asociación de Alimentos y Cocinas regionales de las Américas, experiencia que retomó durante su presentación. “Nuestros objetivos son promover el desarrollo de los sistemas alimentarios tradicionales y regionales y fomentar la integración de las cadenas de valor, con especial énfasis en el turismo y la gastronomía”, dijo la agrónoma, que además contó cómo surgió la Asociación, su primer foro regional en 2017 y los desafíos para la entidad en los próximos años.

Foro realizado en 2017 con representantes de toda la región.

El evento contó con más de 280 inscriptos, en su gran mayoría profesionales de la nutrición, la cocina y la agronomía, provenientes de diversos países del mundo, entre ellos Colombia, Costa Rica, España, Bolivia, Paraguay y Uruguay. La participación más importante fue, por supuesto, la de Argentina, con predominancia de asistentes santafesinos, bonaerenses, entrerrianos, neuquinos, jujeños, cordobeses y misioneros.

“La propuesta es seguir en red, empujando, ampliando todo lo que estuvimos escuchando hoy”, dijo Claudia Tofanelli, durante el cierre del evento. 

Para adquirir el libro El Monte nos da comida en formato físico o digital, comunicarse al +54 9 348 262-0018.