El Instituto de Cultura Popular (INCUPO), capacitó a emprendedores familiares del norte santafesino en “Gestión y planificación de la producción familiar”. El curso alcanzó a más de 50 familias de cuatro organizaciones de agricultores familiares y emprendedores.

“Este curso contó con dos encuentros en los que las organizaciones de Agricultura Familiar, que venimos acompañando desde INCUPO se reunieron para poder participar y capacitarse en todo lo que hace al fortalecimiento y crecimiento de los emprendimientos para poder gestionarlos siempre vinculados a la Agricultura Familiar para poder sostenerlos”, explicó la Psicóloga Social, Mariana Cian, que acompañó los tres encuentros realizados en las localidades de El Timbó; El Gusano e Isleta Norte.

Mariana Cian (INCUPO) – Taller en Isleta Norte

Entre mate y mate, las rondas de las 50 familias participantes, compartieron experiencias y metas personales y grupales, que se fueron mezclando con información sobre programas y líneas de financiamiento donde se pueden presentar proyectos. Una tarea que muchos ya llevaron adelante y de la que se quedaron con una bolsa llena de historias y aprendizaje.

“Mi emprendimiento es de panificados y dulces caseros, orgánicos, sin conservantes y también estoy con los pollos ecológicos”, repasó Graciela Gómez, que recorrió 50 km. desde la localidad de Lanteri para llegar a la casa de la familia Castillo en Isleta Norte.

“Primero era para consumo de la familia y después empezamos a progresar y a hacer más cantidad pensando ya en la venta”, continuó Graciela, que con su compañero Lito vieron que se podía llegar a la meta de un emprendimiento “trabajando, capacitándonos, y haciendo productos de buena calidad”.

Sosteniendo la esperanza

Sebastián Zarate, produce chivos y cultiva una huerta con zapallos, mandioca, batatas y lechuga, que a veces se achica porque no tiene sistema de riego y la bomba manual con la que saca agua para las plantas lleva un tiempo que “no alcanza cuando hay que andar a las corridas con otras cosas”, pero tiene claro que él es un emprendedor con todas las letras porque “todo lo que hago es para un fin que es mejorar mi vida”, aseguró.

Más de 50 familias participaron de los talleres

Mariana Cian, compartió mates y charlas con los participantes rescató que “lo que más comparten los emprendedores y los agricultores familiares es la necesidad de llevar adelante sus emprendimientos y la posibilidad de juntarse con otros para producir”.

“Otras de las metas que salió en los talleres fue llevar adelante los emprendimientos sin tantos costos y sobre todo el deseo de poder hacer lo que saben y en sus localidades, sin tener que irse a otros lugares y permanecer en sus barrios o en sus localidades” concluyó la capacitadora.