Durante los días 3 y 4 de octubre, unas 70 personas, entre técnicos y productores de varios países, participaron en Corrientes de charlas y talleres sobre el método “Lume” (del latín luz), una herramienta de análisis que permite hacer visible el aporte de los productores agroecológicos a la economía regional y a la salud humana y ambiental.

El encuentro estuvo organizado por el Instituto de Cultura Popular (INCUPO) y el Movimiento Agroecológico de Latinoamérica (MAELA), con el apoyo de la organización francesa CCFD Tierra Solidaria y la participación del referente en agroecología para América Latina de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación (FAO).

“Iluminar el aporte de la agricultura familiar”

“Frente a los graves problemas económicos, alimentarios y climáticos que atraviesan nuestros países, la Agroecología se presenta como una alternativa real. Pero muchas veces sus beneficios están ocultados por los intereses del agronegocio, orientado solamente a obtener ganancias sin importar los costos ambientales.”, explica Paulo Petersen, experto brasilero y principal capacitador de encuentro. “El método “Lume” permite visibilizar los múltiples beneficios de una agricultura que protege el ambiente, y aporta rentabilidad a las familias rurales con la producción de alimentos saludables”, destacó.

El valor de lo invisible

La valoración del autoconsumo y del trabajo de la mujer en la economía familiar; el fortalecimiento de la autonomía comunitaria, a través de la producción propia de insumos, como semillas y abonos, y el aporte de las ferias y mercados a las economías regionales, son algunos de los temas que propone este novedoso método de análisis. El primer taller práctico sobre el método, se realizó el año pasado, en Montecarlo, Misiones, con la participación de diferentes instituciones de apoyo y de organizaciones campesinas de la región.

El encuentro de Corrientes, permitió evaluar los avances realizados en la aplicación del método en lo distintos países. INCUPO, junto a jóvenes campesinas presentaron las experiencias de las familias Alegre, de Colonias Unidas, Chaco, y Villanueva –Rivero, de Tres de Abril, Corrientes. Rocío Jara, de la ong “Decidamos”, de Paraguay, expuso el análisis realizado por familias campesinas de Caá Guazú. El productor Guido Soto de la Federación de Agroecología de Chile detalló una experiencia de la Granja Ecológica Los Maitenes en la Región de Los Lagos y Marco Antonio Bilo Vieira de CAPA – Centro de Apoyo y Promoción de la Agroecología en el sur de Brasil comentó el trabajo realizado con la familia Alves de la chacra Santa Rita en el Estado de Paraná.

Visita a chacras de Bella Vista
“Chile y Brasil se dan la mano”

 

 

 

 

 

Resultados del encuentro

Consultada sobre las conclusiones de las experiencias y la aplicación del método LUME, Alicia Alem, agricultora familiar de Cañuelas, Buenos Aires, e integrante de MAELA, resaltó que “La aplicación de esta herramienta nos permite hacer visible el valor de nuestro trabajo a favor de la naturaleza, del aporte de las mujeres y de la autonomía que adquirimos como familias, a través del entramado social que vamos construyendo”.

Romain Houlmann, de la FAO, evaluó el encuentro como muy positivo expresando que “La aplicación de estos métodos de análisis aportan evidencias sobre la contribución de la Agroecología al logro de los Objetivos de Desarrollo Sustentables (ODS) a nivel mundial, tanto en la reducción de la pobreza y del hambre como en la creación de sistemas de producción de alimentos sanos, como ferias y mercados populares”. Asimismo, resaltó que “este instrumento aporta a los gobiernos ideas precisas de los beneficios de la agroecología para los países y permite el diálogo entre productores pequeños, medianos y grandes en la búsqueda de sistemas sustentables de producción”.

El taller finalizó el día sábado, con la visita de participantes a las chacras y ferias de productores del grupo agroecológico “Las tres colonias” de Bella Vista, Corrientes. Los visitantes valoraron la gran diversidad productiva de las familias y, especialmente, la participación activa de jóvenes en el trabajo familiar, lo que asegura la sostenibilidad generacional de la agricultura familiar, uno de los pilares del Decenio de las Naciones Unidas para la Agricultura Familiar (2019-2028)

 

PRENSA INCUPO